Etiquetas

ricordo18

Me miras y te buscas

sin encontrar

la isla perdida

mientras los ojos se pierden

en abismos sin fin.

Alza la mirada

que más allá del horizonte

y de sus límites aparentes

hay aún alguna cosa.

En un lago personal

abrazas en silencio

tu tronco que habla

pero

para no ahogarse

es suficiente una imagen.

Apretar

la cola de un mulo

no es cabalgar

pero cuando eras niña

tu caballo murió

en el primer obstáculo.

Los últimos fragmentos

de la muñeca de trapo

se han quemado

sin darte calor.

También la ceniza

se está perdiendo

en una catarsis irreal

en sentido contrario.

Cansados los dos

dormíamos

un sueño incompleto.

Un sogno incompleto.

Yo no sueño más

Desde hace tiempo.

He atravesado

tus paredes

y ahora

un cojín de plumas

tiene el aspecto

de una lápida absurda

donde se graban recuerdos.

En un ángulo prohibido

donde la mente confunde

pasado y futuro

he escondido un secreto.

La locura

es su reina

y tu sexo

una muralla.

En tus manos la llave

pero no lo sabes.

Esclavo y amo

flagelo y acaricio

ejércitos de

masturbadores metafísicos

que buscan

un silogismo definitivo.

Sólo recordando
tus juegos amorosos

he sentido

exaltaciones nuevas

remordimientos felices

y paraísos ignorados.

Es un discurso infantil
que sabe de gorro

para un juguete roto.

Es la palabra fin

para la novela

del sexo más alto

que yo haya escrito

en cada acto amoroso

y ahora lo sabes.