
Hay períodos en los que, como una proyección de diapositivas ya ordenadas, la existencia cambia sus cuadros a través de una serie de instantáneas sucesivas inmersas en una inmovilidad sin emociones, sin ninguna alteración pero sobre todo sin que se vislumbre ni siquiera una propia imagen reflejada.
Me gusta esto:
Me gusta Cargando...
Relacionado